Archivo de la categoría ‘General’

The Chameleons
Return of the Roughnecks

Ensayo un discurso que no va a existir nunca. No, si yo bien. El pensar que vives en un acantilado donde desde arriba todo lo ves mientras te da el sol en la cara y la brisa sopla. De pronto pérdida del equilibrio y ponte ahora a establecerte en el valle. Sitio donde la humedad y lo oscuro es. No hay rasgueo de guitarra, paseo bajo las luces de la navidad ni copa de vino que te acerque a la sensación de que no estás. Y punto, no hay más que hablar. La cosa es que desde el valle, ¿a dónde puedes ir? En un mundo deshabitado como este no existen carreteras secundarias donde hacer autostop. Te queda por lo tanto meterte en el bosque. Ni de coña te atreves, así que vamos a quedarnos aquí un tiempo a ver si florecen las plantas carnívoras y si acaso meter un poco el pie en el agua. Por si existiera la posibilidad de sentir frío. Tengo ensayado ya el discurso, no lo creas, lo visualizaba mientras daba propina al tipo que te abre la puerta en el supermercado. Y es que soy tan egoista de darte una moneda de 50ct cuando podría estar callándome por dentro y ofrecerte todos los billetes que tengo el bolsillo. Joder, si ya lo sabía, tengo que empezar a llevar agenda de estas cosas.

Así que mejor me zambullo en el lago. No tengo pensado salir hasta que empiece a hacer algo de buena temperatura por aquí. No, si yo bien, ¿y tú?

Información

Drive
(Original Soundtrack)

Sube el volumen, porque esto no debería escucharlo nadie. Ahorcada de azules, todo se presenta -no, se persona- de una forma complicada de digerir. Como si de un yonki se tratase, que solo puede comer yogures y papillas. Que no tengo hambre, que no tengo sed, que no pienso dormir*. Que esto no va de emociones fuertes, si no lo has pillado ya. Y ni si quiera juega ahora la baza de huir, de coger un coche y acelerar y acelerar hasta que no encuentre fin. Si todo fuera eso. Estás aquí, no hay end of game posible, tienes que morder con mucha fuerza (la que no tienes) todo lo que te aferra a algo. Aferrarse. Apegarse. Si todo fuera eso. Las mandíbulas no me tiemblan pero tengo todavía un bolsillo lleno de desaprensión. Sube el volumen, porque aunque lo hayas escuchado no y nunca lo vas a entender. Porque estamos jugando a juegos muy diferentes ahora. Y no, no juegues con mi mente porque ambos sabemos que eso va a ser fatal: no y no y no vayas a venir a ofrecerme algún tipo de salida, porque entonces es cuando me tiraré de cabeza por el tobogán.

Que vendo todo lo que tengo, todo, a cambio de que os calléis. ¿No se puede poner más fuerte la música? Hasta que estallen los oídos.

*Hoy vamos con un soundtrack que-que…

Información

John Maus
Songs

Se me van a caer una por una todas las partes que conforman mi cuerpo. La velocidad que seca los ojos, mientras tanto ese momento en el que todo parece congelado y ¡ah! pensé que de esta me hubiera quebrado hasta romper en mil pedazos. El cuerpo tirita de todas las formas conocidas posibles. ¿Te das cuenta de que se me van a romper las manos? Solo soy capaz de imaginar al coyote cayendo en la trampa del correcaminos, que queda hecho una roca y de un simple martillazo acaba hecho trizas. Seguro que llegará la primavera y el deshielo, como cada año. Pero que no me toques, no-me-to-ques, que me voy a convertir en cubitos de hielo para la última copa que queda ya en la mesa. Los posos de.

Con las yemas puedo rajar cristales blindados y sin embargo nadie parece haber notado que soy capaz de atracar el Banco Europeo.

Información

M83
Before the dawn heal us

pinguinos

Un despiste, es solo un despiste y de pronto empieza a rodearse todo de viento ártico. He desoído los consejos y me he dejado llevar para acabar sintiendo como mi mano está cada vez más lejos del calor. Como aquel pingüino que se separa del resto y acaba por morir en un paisaje desolador. Los puñales helados se me clavan entre las costillas y, de pronto, experimento el verdadero terror. Porque aquí no hablamos de miedo: eso es lo que se tiene con antelación. Señoras y señores, el terror se hace materia y se mete en cada uno de mis vasos sanguíneos. No, no, no, no, no… El llanto, comparado con esto, hasta se convierte en risa histérica. Chillidos. Perderte por los pasillos del supermercado, en medio de la tundra, perderte en tu propia cabeza. Esa sensación de ser cada vez más y más pequeña, la pesadilla de nunca acabar, la peor película de miedo que he sido ser capaz de experimentar. El tema está en que no es cada vez más pequeña, si no cada vez más lejos: cuestión de perspectiva. Y eso no está bien, no, no, no puede ocurrir nunca.

M83, página oficial
M83 en Last.fm
M83 en Wikipedia
M83 en MySpace

Información

Matt Elliott
The Mess We Made

ventana1

A la de una, a la de dos, a la de tres. No me hablarías, así que bajaría a la farmacia y compraría pastillas para dormir (de esas que se venden sin receta). La idea es echarlas al de zumo de melocotón muy bien machacadas. Irme a trabajar, volver, y encontrarme el resultado en la cama, manchando la almohada de vaho y baba. El cuchillo que hace poco compramos podría servir, pero me echaría atrás en el último momento porque ¿y si me va a dar asco, fracaso y ahora cómo te explico esto? Elegiría el clásico de la asfixia con cojín, te amarraría con camisetas hechas un nudo de pies y manos. Ahora sí, a la de una, a la de dos, a la de tres. Frío. Terror. Se me pasaría por la cabeza de forma compulsiva “país sin ley de extradición”. Claro, llamo a mi madre, le pido dinero para un billete de avión, escondo los restos en el armario empotrado y para cuando se destape todo ya habré volado muy alto. No. Descartaría la opción de huir, no podría seguir viviendo así. No sé por qué. “Será por la sensación de que siempre te están buscando”. No, que va. Es simple y llanamente que no podría vivir así. Esta vez soy incapaz de huir.

Matt Elliott & The Third Eye Foundation
Matt Elliott en Last.fm
Matt Elilott en Wikipedia
Matt Elliott en MySpace

Información

Décima Víctima
‘Décima Víctima’

mortadela

La experimentación con humanos no es nada ilegal si lo haces con cautela. Yo he desarrollado una pequeña tesis de cómo rejuvenecer  sin necesidad de apuntarse a una secta o echarse cremas de caracol. Mucho más fácil que eso: hay que aislarse hasta recuperar el concepto de que eres un animal disfrazado de algo sintético, a poder ser en un coto privado sin demasiada luz. Esto último ayudará a que no exista el tiempo, por lo que la tarea de crear tu propio microecosistema será más sencilla. Como complemento opcional puedes optar por algún elemento de distracción como ya nos enseñó Don Quijote. Si leer no apetece -normal, por otra parte, si no hay luz- siempre te quedará YouTube. Muy recomendado el abuso de cafeína, o en su defecto el descontrol en las horas de sueño y la alimentación: hay que alejarse lo máximo posible de la consciencia a la te has acostumbrado. Sin ser ilegales estarás matando el mismo número de neuronas además de ahorrar. Pero el dinero no será nunca una preocupación: haya o no haya, tienes que usarlo como si estuvieras intercambiando garbanzos en un falso poker. Con desidia, como si fueras un niño que no acaba de entender de qué va el juego.

Ahora viene lo más importante. Ensaya frente al espejo: día a día irás observando como te sales del cuerpo y las pupilas se te derramarán, negras, hacia adentro. Ese líquido, que yo he llamado Perrino™, será el elixir que al correr por tu garganta hará tu voz más aguda, al digerirse en tu estómago tu piel más tersa y lo más importante: al entrar en sangre tus decisiones más salvajes.

Página oficial
Décima Víctima en Last.fm
Décima Víctima en MySpace
Décima Víctima en Popes80

Información

Daniel Johnston
Hi, how are you?

No es mi imaginación, lo prometo. Todavía de noche, afuera, en el patio. Y, mientras tomaba el té, vi una estrella parpadeando entre los edificios. Escéptica y cansada la acusé de ser avión. Error mío, un rayo cae y la estrella permanece. De mirar atenta se me nubla todo alrededor, mis ojos entonces son un perfecto teleobjetivo. Y entonces lucky stars en mis oídos, que baja como un impulso eléctrico hasta el ventrículo izquierdo. Bum, bum: corre. Luego sí, luego aviones, agua, viento, y todo eso. Pero lo que importa es la obsesión que se te graba a base de fricción en el hemisferio izquierdo. Estrellas de la suerte, Daniel, ojalá tengas razón. En todo. No quiero seguir escribiendo, estoy desconcentrada. Todo lo que me viene la cabeza es repetir una y otra vez que vamos a tener toda la suerte del mundo. Toda.

Web oficial
Club de fans oficial
Daniel Johnston en Last.fm
Daniel Johnston en Wikipedia (EN)
Daniel Johnston en MySpace
¡¡¡¡Viva Daniel!!!!

Información

The Organ
Grab That Gun

organ1

Me váis a permitir que vaya a la cocina a rellenar mi vaso, hace un calor que parece que se puedan evaporar las neuronas de cien en cien. Pero entonces lo que hacía era frío y aquellas escaleras eran el colmo de las malas noticias cada lunes a las 8:28 AM. Las legañas almacenadas en film transparente, neblina el martes, tormenta el miercoles. Cómprate un ipod para el trayecto de los 5 minutos que dura la bajada a la oficina. Serás incapaz de aguantar hasta el desayuno a no ser que una canción te taladre la cabeza. My neck hurts. Pero eso no importa ahora: atacada por los mosquitos, los oigo por el pasillo. Y hay tantos por la humedad que provoca la lluvia, la anteriormente nombrada como líder de mi salvación. La que cae en el techo de un ático, salpicarando la terraza y haciendo rebosar los vasos con un poco de ginebra y un trozo de limón ya sin sabor. Todo está lleno de luces y mi miopía me impide llevar gafas de sol. Así que cegada ando, siguiendo el zumbido de mis agresores.

Y a ver a donde llego.

The Organ en Last.fm
The Organ en Wikipedia
The Organ en MySpace

Información

Plaid
Double Figure

tornado

Venga, cobarde, atrévete: méteme la mano por debajo de la falda, arráncame las vísceras a bocados empezando por el cuello. Vamos a jugar a juegos de niños, empecemos la fiesta sin invitar a nadie más. Tírame la bebida en la camisa y sórbe las gotas de refresco de mi clavícula derecha. Estoy nerviosa, ¿tú no? Me agito, te voy a marear, nos vamos a perder entre tanto viento, vamos a ser adultos como los que más. No te pienso dejar ganar la partida, estoy entrenada para la batalla. ¿Pero la guerra? La guerra te la cedo, sin ni si quiera oportunidad para mi de una deliciosa revancha. Me devastas, como aquel tornado que me levantaba las ganas. ¿Qué te parece si te invito a dar vueltas? Nos libraremos de las pesadillas a base de sábanas mojadas; para librarnos de la resaca no me queda remedio alguno, quizás un par de sorbos de agua y cabeza gacha contra la almohada hasta que el día se vuelva noche y la noche vuelva a ser para nosotros.

Página oficial
Plaid en Last.fm

Plaid en Wikipedia
Plaid en MySpace

Información

Jonathan Richman
I’m So Confused

so-confused

Claro que las cosas no son fáciles: ¿por quién me tomáis? Lo que pasa que una se acostumbra a que le pongan todo el buffeet por delante, a relamerse las comisuras de los labios y a salivar en cuanto oye la campanita que anuncia que todo seguirá yendo bien. Y a veces esa campanita no suena, no hay premio: ya sea por falta de esfuerzo o porque simplemente no es el momento de comer. Pero yo oigo ese tintineo a cada paso que doy. Otro asunto son los manjares ofrecidos cuando tengo el estómago lleno. O simplemente que aborrezco, igual que de pequeña lo hice por culpa de la repetición incansable: batidos de vainilla y sandwhichs de jamón y queso. ¿Que qué hacía? Fácil, el modus operandi del cobarde acomodado: esconder la comida en la cajonera hasta que se acumularan de tal manera que un día la profesora revisara tu cajón en busca de ese olor pestilente. El desastre en tus manos, los cables de los auriculares reliados, el velcro lleno de pelusas. Claro que en el colegio las puertas siempre estaban cerradas. Hello, this is Cupid.

Ya se lo decía el otro día a mi compañero de piso: si tuviera que elegir a un cantante en este mundo para irme a una isla desierta, sería a Jonathan Richman: él parece saber huir.

Jonathan Richman en Last.fm
Jonathan Richman en Wikipedia

Información